La guarda y custodia se podría decir que es el hecho de tener físicamente la compañía del menor, cuidarle, atenderle y ser responsable de sus actos por parte de los progenitores. Es independiente a la patria potestad.

Se regula cuando los cónyuges se divorcian o tienen hijos en común sin unión matrimonial.

Casos para solicitar la guarda y custodia:
– Este procedimiento se lleva a cabo cuando dos personas tienen hijos en común sin estar casados, al no tener vínculo matrimonial no se pueden separar ni divorciar, se debe de recurrir a este método especial.
– Cuando se solicita el divorcio ya sea de mutuo acuerdo o contencioso. Se puede atribuir a uno de los cónyuges, a los dos o a una tercera persona el cuidado del menor. Para decidirlo hay que tener en cuenta el beneficio del menor.
En el caso de no haber acuerdo entre las dos partes, el juez decidirá el bien del meno.

¿Qué es la custodia compartida?
Cuando en el convenio regulador o procedimiento se acuerda que el menor va a estar a cargo de los dos progenitores, haciéndose cargo cada uno de ellos en los días que le pertenece.

Consejos a tener en cuenta:

1. Actuad siempre pensando en el «interés superior» de vuestros hijos. Tras la separación, es necesario que todas las decisiones que vayáis a tomar y que afecten a vuestros hijos/as, las toméis pensando en ellos y en qué les va a beneficiar más.
Es importante que los padres tengáis la disposición de apartar los conflictos entre vosotros cuando se trata de decidir sobre ellos y que las decisiones que toméis sobre los hijos no sean nunca contradictorias. Estar de acuerdo en las cosas que les afectan y transmitirles la misma información es condición sine qua non para afrontar la separación de una forma saludable. Esto hará que se sientan seguros/as ante la nueva situación.
2. Estabilidad.
Los niños/as necesitan que en su entorno haya estabilidad para poder crecer y evolucionar positivamente. En este sentido, es importante que se sigan manteniendo sus rutinas diarias (hora de ir al colegio, horarios de comidas, recogidas del colegio, deberes, horarios de acudir a la cama, pautas de educación…) Esta estabilidad proporcionará a vuestros/as hijos/as la tranquilidad y seguridad necesarias para poder vivir la nueva situación con normalidad.

3. Evitar, en la medida de lo posible, que cambie el entorno de vuestros hijos.

Vuestros hijos/as van a tener la sensación de normalidad y seguridad ante la nueva situación, principalmente, si pueden seguir viviendo en el mismo entorno en que vivían. Por ello, en los casos de custodia compartida es importante que ambos padres viváis cerca para que ellos puedan mantener sus amistades y lugares en que se mueven habitualmente. Esto es difícil, no siempre es posible, pero para ellos sería la situación ideal. Asimismo, es importante que el hecho de estar con uno u otro progenitor la misma cantidad de tiempo, no suponga para vuestros hijos/as grandes desplazamientos con el consiguiente gasto de tiempo para ellos.
4. La relación periódica de los hijos/as con ambos padres y sus respectivas familias es muy importante.
La tolerancia y el respeto entre vosotros, padres, es fundamental para proporcionar a vuestros hijos/as relaciones saludables con sus familiares. Además, no podéis olvidar que es un derecho de vuestros hijos/as y una necesidad poder seguir manteniendo las relaciones con la familia de los dos progenitores y relacionarse con ellos de manera natural y periódica. De esta forma, les proporcionaréis las herramientas necesarias para adaptarse mejor a la nueva situación y tener una evolución sana.


Publicado: 6 de Octubre de 2015